
Para ser diagnosticada, la persona debe haber tenido ataques seguidos después de por lo menos un mes de preocupación constante a tener más. También, debe tener la preocupación de no saber la causa de sentir esos ataques y lo que significan (como el miedo de tener una enfermedad física seria o de estar "perdiendo la cabeza", dentro de los más comunes), o bien, deben presentar un cambio significativo en el comportamiento causado por dichos episodios.
Fobias
Se definen como el miedo exagerado, involuntario e irracional a situaciones o cosas en particular. Generalmente, las fobias se dividen en tres tipos:
Fobia específica (o simple). Esta fobia es provocada por un objeto o una situación específica como el miedo a las alturas, a las agujas o a las arañas. Las fobias específicas generalmente son más comunes en mujeres que en hombres y casi siempre aparecen por primera vez durante la niñez.
Fobia social (trastorno de ansiedad social). Se limita específicamente a situaciones sociales. Se caracteriza por un miedo extremo a encontrarse o conocer nuevas personas o de ser avergonzado, humillado o juzgado por los demás. Parece ser que la fobia social se diagnostica igualmente en hombres y mujeres. Generalmente aparece por primera vez durante la adolescencia y a veces surge por antecedentes de timidez durante la niñez.
Agorafobia. Los miedos de las personas que sufren este tipo de fobia frecuentemente se relacionan con encontrarse en un lugar abierto o en medio de una multitud. Frecuentemente, las personas que sufren agorafobia evitan estas situaciones por completo ya que les causan mucho miedo o ansiedad.
Es importante recordar que todos tenemos ciertos miedos y a veces sentimos timidez y ansiedad pero que las fobias que se diagnostican causan trastornos severos.
Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
Es un trastorno de ansiedad caracterizado por pensamientos o imágenes persistentes e inadecuados (obsesiones) y comportamientos repetitivos que la persona siente que debe hacer (compulsiones). Las obsesiones comunes incluyen miedo a contaminarse, fijación en números que traen suerte o que alejan a la suerte, sensación constante de estar en peligro, dudas excesivas, necesidad de mantener el orden y la exactitud. Dentro de las compulsiones más comunes que se realizan en respuesta a estas obsesiones incluye lavarse las manos, contar, acumular y arreglar cosas.
Aunque la mayoría de las personas a veces tienen este tipo de ideas y comportamientos, se considera que el trastorno obsesivo-compulsivo ocurre cuando estas obsesiones y compulsiones se tienen durante más de una hora todos los días y se presentan de una manera que trastornan la vida de la persona o le causa una ansiedad muy grande.
Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
Si una persona sufre o es testigo de un evento violento o trágico, a veces esa persona puede sufrir del trastorno de estrés postraumático. Los eventos que frecuentemente producen este trastorno son violaciones, guerras, desastres naturales, abusos y accidentes serios. Aun cuando es común pasar por breves estados de ansiedad o depresión después de tales acontecimientos, las personas que sufren de trastorno de estrés postraumático vuelven a vivir la experiencia traumática una y otra vez en la forma de pesadillas, alucinaciones etc; esas personas evitan todo lo que esté asociado con el evento (y frecuentemente se notan algo "desconectadas"); también se muestran más excitables, es decir, tienen dificultades para dormir y para concentrarse, presentan irritabilidad y están muy alertas y nerviosas.
Para que la persona reciba el diagnóstico de trastorno de estrés debe presentar síntomas durante más de un mes y no ser capaz de realizar las funciones cotidianas de la manera que lo hacían antes que sucediera el evento. Este trastorno generalmente aparece dentro de un período de tres meses de la situación traumática pero en algunas circunstancias puede salir a la superficie meses y hasta años después.
Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
Las personas que sufren de trastorno de ansiedad generalizada presentan ansiedad y preocupación excesivas sobre eventos o actividades cotidianas. Asimismo, la ansiedad que se presenta con este trastorno es difícil de controlar y causa complicaciones notables en situaciones de trabajo y sociales. Los síntomas físicos del trastorno incluyen tensión nerviosa, fatiga, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y problemas para dormir. Para recibir el diagnostico de trastorno de ansiedad generalizada, la persona debe presentar este tipo de ansiedad excesiva la mayoría de los días durante un período de seis meses o más.