
El estrés puede ser un desencadenante que llene el vaso de forma repentina e inesperada. Esto puede ser causado por muchos incidentes, desde la muerte de un ser querido hasta por el desempeño de un trabajo que exige más de lo que podemos dar. Este último es el factor ambiental. Los distintos problemas a los que se enfrenta una persona son gotas que van llenando el vaso y éste, al ser de menor capacidad, puede acabar en una crisis.
Esto no es más que un ejemplo que pretende explicar de manera gráfica por qué esta enfermedad de componente hereditario, no se manifiesta hasta la edad adulta. Los niños en general no están sometidos a un estrés tal que su vaso se derrame. El desarrollo y manifestación del trastorno bipolar dependerá en gran medida de los factores ambientales, tal vez más importantes que los genéticos.
Nos gustaría que quede claro que tener un vaso más pequeño, no significa que vayamos a desarrollar la enfermedad y que es importante tener en cuenta que no siempre conocemos los antecedentes genéticos ya que pueden ser remotos.