
Tome sus medicamentos
Seguramente su médico le ha recetado uno o dos medicamentos. Bajo ciertas circunstancias, puede estar tentado a no tomarlos o simplemente olvidarse de hacerlo. Recuerde que es extremadamente importante que tome todas sus medicinas como se lo recomendó su psiquiatra o sus síntomas pueden repetirse.
Pida a su médico una guía sobre ¿cómo tomar? ¿a qué hora? y ¿en qué forma? cada una de sus medicinas y ¿qué hacer si omite una dosis? Use recordatorios como notas adheribles en lugares visibles para recordarle tomarlas.
Duerma adecuadamente
Dormir adecuadamente según un programa regular es muy efectivo para prevenir los ciclos de humor. La privación de sueño altera la química de su cerebro y puede ocasionar episodios maníacos. Si tiene problemas para dormir, dígaselo a su médico.
Aprenda cómo controlar el estrés
El estrés puede desencadenar ataques maníacos. Asegúrese de tener reposo y relajamiento. En lo posible realice un trabajo que disfrute y no tome más responsabilidades de las que pueda manejar. Una variedad de técnicas de relajación puede ayudarle a enfrentar con mayor efectividad los agentes de estrés que pueden desencadenar sus síntomas. Puede considerar la meditación, la respiración profunda, el relajamiento progresivo, yoga, biorretroalimentación, masajes u otras actividades que encuentre agradables y relajantes. En los meses sucesivos veremos algunas técnicas fáciles que Ud. mismo puede aplicar.
Lleve una dieta sana
Lleve una dieta saludable regularmente, una que sea baja en grasas saturadas y rica en granos enteros, frutas frescas y vegetales. Si sus medicamentos le producen aumento de peso, puede necesitar reducir sus calorías. Un estudio que data del año 1999 realizado en la Universidad de Harvard en los Estados Unidos, mostró la posibilidad de usar una sustancia natural, el aceite de pescado rico en omega-3, como estabilizador del humor en pacientes con trastorno bipolar. Mes a mes le iremos dando algunas recetas realizadas con productos ricos en Omega-3 y otros alimentos con propiedades benéficas ya sea para los ciclos de manía, depresión o para ser utilizados durante la fase de remisión.