
Un paciente bipolar suele consultar hasta cuatro médicos diferentes antes de conocer cuál es su diagnóstico, por lo que es necesario conocer perfectamente los síntomas maniaco-depresivos que se dan con esta patología. El trastorno bipolar es una enfermedad mental que suele estar mal diagnosticada ya que en ocasiones transcurren alrededor de 10 años desde que el paciente sufre el primer episodio hasta que recibe un diagnóstico correcto. Uno de los errores más comunes se produce al confundirla con depresión y como consecuencia la medicación antidepresiva hace que los pacientes con trastorno bipolar sufran crisis de manía.
Si bien se conoce desde tiempo atrás que existen desajustes en ciertos mediadores químicos de cerebros llamados neurotransmisores, por el momento no se han podido utilizar para hacer un diagnóstico objetivo. Por suerte se está avanzando mucho en este aspecto y veremos que en un futuro pueda realizarse este procedimiento.
Existen diferentes tipos de trastorno bipolar que se clasifican en función de la intensidad de los síntomas. Así tenemos el tipo I, el tipo II y la ciclotimia.
El tipo 1 es una forma clásica, caracterizada por fases de manía, que generalmente requiere hospitalización y depresiones intensas. Es relativamente frecuente que aparezcan delirios tales como creerse superdotado o el mesías o bien en la etapa depresiva creerse indigno de seguir viviendo. En algunos casos pueden aparecer alucinaciones. Cuando el paciente recupera la normalidad le parece increíble haber llegado a pensar esas cosas.
El trastorno bipolar de tipo 2 se caracteriza por depresiones igualmente intensas, pero tiene fases de euforia moderadas que no requieren ingreso hospitalario y que se denominan hipomanía. Ésta es una manía suave donde nunca se presentan síntomas sicóticos. Los límites entre la hipomanía y la alegría son un tanto difusos, sin embargo existen algunas características diferenciales obvias, por ejemplo en una persona normal la alegría suele tener una justificación clara, dura poco tiempo y tiende a decrecer por el paso de los días. En pacientes con hipomanía, suele aparecer sin desencadenante alguno. Su duración puede alcanzar varias semanas y suele agravarse con el paso del tiempo. Además en un paciente con hipomanía se presenta irritabilidad, insomnio, aceleración del habla, que no son lógicos en un sujeto normal con alegría. Si bien algunas personas con hipomanía leve pueden tener conductas prácticamente normales e incluso mayor creatividad o capacidad de liderazgo, no debemos olvidar que en este estado la persona no es estable y puede evolucionar a la fase maníaca o a la fase depresiva súbitamente.
La ciclotimia consiste en la sucesión de tipo manía y fases depresivas leves o moderadas y es frecuente que quienes la sufren nunca hayan solicitado atención psiquiátrica es decir, no son conscientes del trastorno. El ciclotímico es generalmente visto por los demás como una persona inestable, imprevisible y muchas veces difícil de tratar.