Cuando inesperadamente nuestro doctor nos dice que tenemos diabetes muchos malos pensamientos vienen a nuestra mente tales como inyecciones, dietas estrictas, análisis de sangre o ceguera. De hecho la mayoría de las personas con diabetes no necesitan de inyecciones, su dieta es prácticamente normal, los análisis de sangre y orina periódicos han pasado prácticamente a la historia y las enfermedades de los ojos pueden ser prevenidas exitosamente. Sin embargo, para lograr esto las personas no sólo deben aprender que es la diabetes sino comprender esta enfermedad.
Muchos consejos los podemos conseguir con las enfermeras, los doctores y las nutriólogas, pero lo bien que controlemos la enfermedad depende en gran medida de nosotros mismos.
La diabetes es un padecimiento complejo y parte de este laberinto lo atravesaremos juntos en este sitio web. Aunque algunos aspectos son difíciles de entender, la mayoría de las personas lo incorpora fácilmente a todos sus aspectos de la vida como el trabajo o sus actividades diarias.
Si te acaban de diagnosticar diabetes no es tiempo de aprender todas las complicaciones de la enfermedad, sino los aspectos básicos. Una vez que dominemos estos y que el golpe psicológico inicial de saber el diagnóstico haya pasado, estará preparado para conocer las complicaciones a largo plazo. Recuerde que nadie involucrado en esta enfermedad, ni los médicos, ni las enfermeras, ni los pacientes, dejan de aprender sobre ella durante toda la vida.