
En la mayoría de los casos el diagnóstico de la diabetes, sobre todo la tipo 2, se realiza por casualidad durante un chequeo de salud rutinario. Como mencionaba, la diabetes es una enfermedad mundial, por lo tanto muchos comités de expertos han intentado estandarizar el diagnóstico de este padecimiento. Está claro que la diabetes se diagnostica mediante un análisis de sangre para medir la cantidad de glucosa. Este se realiza en ayunas de alrededor de 12 horas por lo que se denomina determinación de glucosa plasmática en ayunas o GPA. Recientemente, el comité de expertos de la Asociación Americana de Diabetes recomendó utilizar un valor de GPA de 126 miligramos por decilitro (mg/dl) o mayor, al menos en dos oportunidades distintas, para diagnosticar este padecimiento.
Esta recomendación se basó en una revisión de los resultados de más de 15 años de investigación. Se demostró que un nivel de glucosa en sangre en ayunas de 126 mg/dl o más se asocia con un aumento del riesgo de las complicaciones de la diabetes que afectan a los ojos, nervios y riñones. Cuando el diagnóstico se basaba en un nivel de glucosa en sangre de 140 mg/dL o más, estas complicaciones se desarrollaban con frecuencia antes del diagnóstico de diabetes. Así, el tratamiento temprano puede prevenir o retrasar las costosas y gravosas complicaciones que presenta la diabetes.
¿Quiénes están en riesgo de padecer diabetes?
Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumente las probabilidades de que una persona padezca una enfermedad, en este caso diabetes. Los expertos de la Asociación Americana de Diabetes sugieren que los adultos de 45 años o más deben realizarse un análisis de glucosa en sangre. Si ésta es normal luego de la primera prueba, deberían realizársela nuevamente cada 3 años.
Los menores de 45 años deben realizarse análisis de sangre si se encuentran en alto riesgo para diabetes, es decir, si poseen uno o más de los siguientes factores de riesgo:
Claro, si usted tiene uno de estos factores de riesgo se preguntará si tiene alguna posibilidad de prevenir la diabetes o, si ya la tiene, como puede hacer para que sus hermanos o sus hijos no la padezcan. Esta enfermedad no se hereda como otras por transferencia de un gen del padre o de la madre a los hijos sino que son varios genes los que se asocian con la diabetes sobre todo con la tipo.
Hasta ahora no existen medicamentos que puedan prevenir este padecimiento, sin embargo, medidas como controlar el peso corporal o realizar ejercicios físicos regulares pueden ayudar a prevenirla.