trastorno bipolar
 
 

La depresión grave o mayor es una enfermedad mental que afecta cada vez a más personas. Ésta se caracteriza por presentar alteraciones anímicas, conductuales y somáticas; mismas que a menudo son recurrentes y que se hacen crónicas en 25 por ciento de los casos. Además, la depresión mayor puede presentarse a cualquier edad, y llega a causar discapacidad en los enfermos que la padecen. Según un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud, OMS, la depresión mayor será la segunda causa de discapacidad para el año 2020.

El director de Unidad del Servicio de Psiquiatría del Hospital San Pablo de Barcelona, Víctor Pérez Sola, participa también en la Alianza Europea contra la Depresión, un proyecto de investigación continental basado en la Nuremberg Alliance Against Depresion.

Recurrencia y cronicidad
El panorama se presenta de la siguiente manera: una de cada cinco mujeres y uno de cada diez hombres sufrirán un cuadro de depresión mayor a lo largo de su vida. Los trastornos depresivos están caracterizados por un curso recurrente e incluso crónico. La depresión implica un sufrimiento importante que disminuye enormemente la calidad de vida del individuo, llegando a suponer un riesgo de muerte a causa del suicidio. Estas cifras elevadas de suicidio se consideran como un importante indicador de infradiagnóstico e infratratamiento de la depresión. Más del 90 por ciento de los suicidios se producen en el contexto de una enfermedad psiquiátrica, y la depresión una de las más significativas. En la mayoría de los países el riesgo de suicidio es mayor entre los hombres adultos, y los intentos de suicidio, entre las mujeres jóvenes.

Diagnóstico
En la actualidad, a pesar de que se dispone de tratamientos efectivos (antidepresivos y psicoterapia), sólo 10 por ciento de los pacientes con depresión reciben tratamiento farmacológico o psicoterapéutico óptimo.

Las razones de estos infradiagnósticos e infratratamientos varían desde el déficit en la formación específica en

salud mental, hasta los prejuicios respecto a la depresión por parte de la población, como la idea de que la depresión no es una verdadera enfermedad, sólo se debe a un fracaso personal o un mal momento que acontece en la vida de alguna persona, y también del paciente depresivo en particular al cubrirse tras sus sentimientos de desesperanza y sentir que la falta de energía para buscar ayuda.

Todos estos datos no sólo reclaman iniciativas a escala nacional o mundial para potenciar el tratamiento de la depresión. Se estima que sólo la mitad de los pacientes con depresión mayor son detectados y diagnosticados correctamente; y de éstos no todos reciben un tratamiento adecuado. Lo conveniente es saber detectar los síntomas a tiempo y buscar ayuda profesional, además tomar y pensar a la depresión como un padecimiento que requiere de atención médica profesional.